Cuidemos las ventanas del alma

Cuidemos las ventanas del alma Cuando hablamos de las ventanas del alma, sin dudarlo pensamos en los ojos; órgano de los sentidos que nos permite conectar con el medio que nos rodea, disfrutar la belleza de este mundo y trasmitir emociones sin palabras, pero también son el blanco de las complicaciones de la diabetes.
La retinopatía diabética, una de las complicaciones más temidas por las personas que viven con diabetes, tiene varias etapas en su evolución y en estadios iniciales el paciente puede no tener síntomas, lo que lo convierte en un proceso silencioso que puede ir avanzando en el deterioro de la visión, llegando incluso a causar que los vasos sanguíneos anormales crezcan fuera de la retina y bloqueen el drenaje del líquido del ojo, lo que causa un tipo de glaucoma conocido por glaucoma neo vascular.
Este tipo de glaucoma, sin relación hereditaria, es una condición secundaria y que requiere atención por lo delicado de su naturaleza, pudiendo tener un desenlace fatal, dando al traste con la visión.
Dentro de los síntomas del GNV podemos relacionar dolor o molestias en el ojo, enrojecimiento ocular y desde disminución hasta la pérdida de la visión.
Su tratamiento es exclusivo del especialista y requiere procedimientos del área de la oftalmología.
Precisamente, por tratarse de tratamientos no sencillos, es que la prevención cobra vital importancia en estas patologías.
A continuación te relacionamos algunas recomendaciones a tener en cuenta para prevenir este tipo de complicaciones:
. Mantener adecuado control de la glucosa. Apóyese siempre en su médico de seguimiento para mantener cifras estables de glucosa en sangre evitando así las variaciones glucémicas.
. Controlar la presión arterial es fundamental, se deben realizar checadas de presión periódicamente, aun en ausencia de hipertensión arterial y síntomas. Recordemos que en etapas iniciales las elevaciones de tensión arterial pueden pasar inadvertidas por el paciente.
. Realiza mediciones de lípidos (grasas) en sangre periódicamente.
. Cuida la alimentación, si consideras necesario, déjate guiar por un especialista. Un tratamiento de vitaminas puede ser de gran utilidad.
. Siempre será necesario acudir con el oftalmólogo a revisión, aunque no se presente síntomas o molestias oculares.
Recuerda que prevenir siempre será mejor que tratar y una mirada dice más que mil palabras, cuidemos entonces la luz en nuestra mirada.
Dra. Sol Márquez Landestoy.
Centro Cubano de Atención al Diabético.